Te lo contamos paso a paso

paso-a-paso-consulta-1En la primera consulta pretendemos informarle, sin ninguna obligación por su parte de seguir con nosotros, de las técnicas quirúrgicas más aconsejables para resolver su obesidad, de los resultados que queremos conseguir a corto, medio y largo plazo, así como los seguimientos de su intervención y las complicaciones que pueden surgir.

Informamos al paciente del estado de salud que presenta debido a la obesidad: Estudiamos sus enfermedades concomitantes (como hipertensión, diabetes, apnea del sueño, artrosis...). Exploramos minuciosamente al paciente y tomamos medidas (cintura, cadera, brazos, peso y altura). Valoramos el grado de obesidad, sus modos de alimentación, los regímenes que ha efectuado, las enfermedades que presenta, el examen físico y establecemos un plan para tratar su obesidad.

Estado de su salud: evaluamos enfermedades de base que presenta el enfermo y su repercusión o agravamiento que le supone la obesidad y establecemos una preferencia con respecto si hay que mejorar algunas de sus enfermedades antes de establecer un programa de actuación para la cirugía.

Informamos que tiene que ponerse en contacto con dos especialistas indispensables para asumir la intervención quirúrgica:
- Endocrinología: nos informará de patología metabólica del paciente si éste la presenta, de los beneficios que puede tener la cirugía sobre su posible diabetes y de la viabilidad de la misma.
- Psicología: Los pacientes obesos severos son obesos siempre y tendrán que estar preparados para asumir los cambios que le va a producir en su organismo la cirugía, por lo cual, habrá que descartar patología psiquiátrica grave.

Llegados a este momento le entregamos un dossier informativo (pincha aquí para descargar) de lo que debe saber un enfermo que se va a someter a una intervención de cirugía de la obesidad o cirugía bariátrica. En dicho dossier se exponen las técnicas quirúrgicas, los cambios que debe efectuar el paciente en su quehacer diario, insistiéndole en realizar ejercicios respiratorios, caminar de una a dos horas diarias, hacer una dieta equilibrada... Todo ello encaminado a una pérdida ponderal que facilitará su intervención como su recuperación.

Una vez terminada la exploración le damos un Índice de Masa Corporal (IMC):

Con el IMC y su hábito alimenticio tenemos una idea bastante ajustada para proponer la intervención que sería la más aconsejable para el enfermo, ayudado de los valores antropométricos y de la exploración física y sólo a expensas de los informes de los distintos especialistas y de las pruebas preoperatorias.